Post del inodoro – Cuando la estupidez nos arrebata la dignidad


De chica, mientras mis amiguitas jugaban a ser Sarah Key o rellenaban el álbum de los ositos cariñosos, a mi no me daba tanto placer como ver a Mac Gyver.

Tanto fue así que durante los años que fueron pasando, jugué a ser él y me la pasaba desarmando cuanto aparato a medio funcionar había en mi casa y por lo cual he recibido no sólo muchos retos de mis padres, sino que además siempre me quedaban piezas en la incógnita que terminaban en el tacho de basura. Muy pocas fueron las veces que el aparato funcionó luego de pasar por mis manos.

Recuerdo una vez, que a escondidas en el garage de mi padre se me ocurrió desarmar una pila “para ver que tiene adentro”. Por suerte me agarraron con las manos “en la maza” (sí, con “Z” porque ya le había dado unos cuantos golpes con ella, bien bestia lo mío) y justo a tiempo, ya que sabemos todos lo peligrosas que son. (Lo supe luego del cachetazo, claro).

En fin, esa necesidad de saber y de querer arreglar las cosas por mi propia cuenta, (orgullo de por medio) me encontró hace un largo tiempo ya, en mi departamento de soltera.

Por esto mismo agradezco al guionista de Mac Gyver ya que muchas cosas me sirvieron saberlas.

Toda esta explicación viene a cuenta de que justamente el fin de semana tuve un problemita técnico de… fontanería?….plomería?…bueh, algo así….

Se rompió la “cisterna del inodoro”, creo que se llama cisterna….no sé.

Lo que sí sé es que se trata del típico problema cuya solución suele ser que quede el agujero abierto y uno tiene entonces que levantar del alambre con la mano.

Resulta que el botón no funcionaba, entonces saqué todo y…descubrí que se había roto el alambre….se cortó porque estaba todo oxidado.

A lo cual ni dudé en buscar un pedazo de alambre en “la caja de los rejuntes” y se lo volví a enganchar.

Aquí debo hacer un parate y explicar, para quienes no comprendan el funcionamiento del sistema, que es algo así: el botón va agarrado de un alambre que tira de un palito y que sube el tapón para que salga el agua.

En mi caso eso está adentro de la pared, no hay mochila, entonces no podía ver bien ni meter mucha mano.

Pero mi problema básicamente era que por más que le volvía a enganchar el alambre, no lo levantaba.

Después de horas y horas observando el mecanismo y tratando de recordar las leyes de la física (que ya olvidé), no sé lo que hice, pero la cuestión es que lo enganché de forma tal que sólo funcionaba cuando lo giraba (¿?).

Para colmo me quedaron las manos negras.

Mi opción siguiente fue…buscar en internet. Y, Sí.

Pero no me explicó eso tan específico que necesitaba saber.

Así que consulté vía chat a un par de amigos. Con los cuales (aparte de reírse muchísimo porque busqué en internet) me resultó muy difícil hacerme entender así es que lejos estaban de darme una explicación y mucho menos una solución.

Inclusive, me tomé el trabajo de dibujar el mecanismo del botón y se lo mande por mail a uno de ellos, para ver si me entendía mejor.

Acá les adjunto el vergonzoso gráfico y disculpen las molestias visuales.

 

Botón del inodoro

Botón del inodoro

 

No conseguí respuesta durante el largo rato que esperé (suficiente como para elevar mi ansiedad a la máxima potencia) por lo cual tomé una decisión definitiva que pasó a engrosar el decorado de mi casa. (Dicho sea de paso, éste se caracteriza por lo bizarro o retro, como carteles nominadores de calles, numeraciones de alguna casa, o algunos discos de pasta de Cacho Castaña o Silvestre, por citar algunos…Si, ¿y qué?).

Así fue que coloqué todo nuevamente, fui tranquilita a buscar mi esmalte de uñas color rojo bermellón y dibujé una flechita que gira alrededor del botón y escribí unas letras deformes que dicen “girar”. (ok, esto no lo hubiese escrito el guionista ese, pero a mí me alcanza como solución provisoria).

Más luego, este gran amigo, luego de observar el pobretón pero esmerado dibujo que llegué a hacer, se contactó conmigo y me dio la solución:

“¿¿¿No se te ocurrió darlo vuelta, idiota???”

 

 

Anuncios

10 comentarios en “Post del inodoro – Cuando la estupidez nos arrebata la dignidad

  1. jajajaja… me da risa porque soy igual… una noche en que la llave de paso perdia unas gotitas de agua se me “ocurrio” que si la sacaba y le ponia cinta de teflon todo se solucionaria… lo que no tuve en cuenta era que cuando la saque un chorro enorme de agua empezo a salir y no habia forma de pararlo!!!! A las 11 de la noche y en pijamas tuve que ir a buscar al portero para que corte la llave de paso general del edificio. UN PAPELON EN MAYUSCULAS… beso!!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s